martes, 8 de abril de 2008

NO A LAS GUERRAS, NO A LA GUERRA

LA GUERA NO ES NUESTRO JUEGO. DÉJANOS FUERA.

Ese es el lema del cartel, pero muy a nuestro pesar la guerra no desaparece sino que se ha convertido en el método favorito de los poderes para resolver los problemas. Parece que los hombres públicos no sólo no quieren la paz sino que creen que la guerra es la mejor manera de mejorar sus negocios. Quitando a los mandamases, nadie queda libre de su destrucción y menos los niños: sufren, padecen, mueren. Sufren todas las crueldades que sus mayores y además se les considera víctima propiciatoria, lo suficientemente débil para ser especialmente destruido.

Escribe tus cartas a otros, que con tu misma edad, sienten que el infierno sí existe, pero está en esta vida.